dilluns, 13 de juny del 2011

Mi experiencia

Yo llegué aquí hace un par de meses sin saber muy bien que iba a desarrollar. Sabía que iba a trabajar con los niños, pero no sobre que. Cuando llegué, la gente del asentamento me dijo que estaban entusiasmandos con la idea de que les diera clases de teatro. La idea me encantó en un inicio, porque creo mucho en el teatro como herramienta para el crecimiento, la autoreflexión y la unión de las personas. En este caso los niños. Así que empecé a planear y programar las actividades.
Mi horario de trabajo es de martes por la tarde a viernes. Trabajo tres dias por la mañana de 8 a 1130 (mas o menos) y cuatro dias por las tardes de las 14.00 a las 17.30.

Empecé a trabajar con teatro, pero la verdad es que surgieron algunos obstáculos, como por ejemplo el rango de edad, sobretodo en el grupo de mañana. Me encontraba por la mañana un grupo de niños de entre 5 o 6 años hasta 12. Es difícil ralizar una atividad con niños de tan diversas edades. Así que fuí poco poco amoldandome con las actividades. Otro obstáculo es que cada día cambia el grupo, un día tengo 10, otro 2, otro 4...y hacer algo continuo que exija compromiso (como preparar una obra) pues se hace casi imposible. Así que por ahora estamos haciendo títeres con folios y cartón, diseñándolos y haciendo pequeñas representaciones. A veces nos vamos a dar un paseo todos juntos, o jugámos...según se pueda. Tengo la convicción de que hago lo mejor que puedo con ellos y creo que está siendo provechoso, tanto para mi como para ellos.
Por la tarde las cosas son más fáciles. El grupo es bastante homogéneo, y aunque hay algunos niños difíciles, las cosas van bastante bien. Les doy clases de español, que les encanta, aprenden muy fácilmente y clases de teatro. Hasta ahora nos alternábamos con la otra voluntaria que les daba aulas de informática pero ahora se ha ido y me quedo toda la tarde con el grupo entero. Me está resultando muy provechoso enseñar español, y con ello estoy adquiriendo bastante vocabulario portugués.
Ahora que llevo aquí dos meses trabajando, me doy cuenta que tres meses de voluntariado es poco. Es poco porque no estoy colaborando con algún proyecto que se este desarrollando, sino que estoy creando mi própio proyecto, siempre acorde con la realidad de esta comunidad. Para mi supone todo un reto, y lo estoy disfrutando, pero claro, me falta tiempo. En un proyecto que este funcionando, tu llegas y te pones a trabajar; tienes tus tareas y objetivos definidos des de un principio, pero aquí no. Aquí eres totalmente autónomo y tienes que diseñar tus linias y formas de trabajo. 
Mi proceso a sido el siguiente: el primer mes que estuve aquí, fuí conociendo a los niños, las famílias,  las visiones de la gente... su manera de vivir. El segundo mes empecé a decidir que me veía capaz de hacer con lo que soy, con lo que tengo y con su realidad. Y ahora ya empiezó a andar más segura con lo que hago, me siento agusto, sin presiones tipo: lo estaré haciendo bien? es eso lo que se espera de mi? 
Así que espero volver unos meses mas para seguir con está experiencia que tanto me está aportando.

1 comentari:

  1. Laia!!

    encara no habia conegut la teva feina!!!

    qué preciósss!!!

    no se on deus parar ara, però és una delicia escoltarte narrar els jocs i les experiències..
    visca el TO i visca Brasil i cadascuna de les persones que viuen la seva vida amb consciència i alegria!

    una abraçada

    júlia

    ResponElimina